O de cómo Mozilla Firefox se convierte en Morzilla, Nozilla o Mozzarella.
Hablando con la psicóloga, la fisioterapeuta y algunas pacientes de Afibrodon, he sacado en claro que, a pesar del dolor y la falta de energía propios de la fibromialgia, uno de los puntos más beneficiosos en el tratamiento de esta enfermedad es la actividad física e intelectual. En realidad, resulta más fácil decirlo que hacerlo; a estas personas les cuesta muchísimo comenzar el día y prácticamente cualquier movimiento les resulta muy costoso. Aún así, aquéllas pacientes que se ejercitan con regularidad experimentan una gran mejoría en su estado físico y mental. Por supuesto, en este aspecto incide especialmente la actitud y el modo de ser de la persona, y aquéllas con un modo de actuar más enérgico e inquieto tienden a ser más activas.
En las sesiones de ordenadores que llevamos hasta ahora he actuado, como ya dije en otros posts, de forma más directiva; ante cualquier dificultad que les surgía, me reclamaban y les indicaba cómo debían seguir avanzando o dónde debían hacer clic. Sin embargo, me he dado cuenta que, lejos de que esa ayuda la retuviesen para la próxima vez, me volvían a preguntar lo mismo. Ahora estoy probando un método diferente: cuando me preguntan: “¿Dónde pongo el nombre de usuario?”, yo les pregunto: “¿Qué pone en la pantalla?” o ante “¿Tengo que pinchar aquí?” les respondo “¿Qué es lo quieres hacer?”. Esto centra su atención en la información que tienen en pantalla y las obliga a leer las indicaciones que se les ofrece, porque, es curioso, se resisten a explorar y probar por sí mismas. Esperando un poco, ellas mismas llegan a la solución, y mi error ha sido que, en mi esfuerzo por ayudarlas, en realidad las estaba acostumbrando a seguir el camino trazado por mi dedo. Hacer las cosas de esta forma conlleva un poco más de tiempo, pero a la larga creo que será mejor porque acaban comprobando que la clave de lo que deben hacer está justamente delante de ellas.



Es muy interesante la experiencia que comentas, Iván. Creo que de ese modo están haciendo un proceso de “andamiaje”.
Parte del esfuerzo se centra en focalizar la atención en el siguiente paso que tienen que dar. Para conseguirlo estás dividendo una conducta más compleja en pequeños componentes: primero marcar el objetivo, después localizar en la pantalla opciones relacionadas con el objetivo, valorar alternativas, probar con la primera opción… etcétera.
También es importante según parece dar oportunidades de exploración. Tu supervisión puede ser fundamental en el desarrollo de estrategias de ensayo y error efectivas.
“Hazlo todo tú misma. Si te equivocas o aciertas, será siempre por tu culpa o gracias a ti”. Eso siempre me decía (y me dice) mi padre. Es el único método de aprendizaje que conozco. Deja que ellas toquen sus instrumentos. Tú solo lleva la batuta… ¡Bravo! Voy al super a comprar un bote de “mozilla”…
Estoy completamente de acuerdo en que, aunque en un principio requiere más tiempo que ellas solas investiguen, es más efectivo, y en realidad, la clave de estas sesiones, empoderarlas y que ellas vayan conociendo más y más una vez que acaben su Fibro En Red.
@Isidro Intento que pasen la mayor parte del tiempo probando, aunque les da miedo hacer un mal clic y liarla de alguna forma. ¿Se podrá sistematizar el aprendizaje mediante ensayo/error? ¡Qué bueno sería!
@Bk Me apunto la frase, blanche. Y me compraré un bote de los grandes, a ver a qué sabe.
@Drea Ya me están preguntando si tendrán diploma del curso. Yo se lo daría ya, sé que pronto las dificultades de ahora les parecerán ridículas.