Paradoja del síndrome asintótico: “Saber que se está cada vez más cerca sin dejar de saber que no se llega nunca.”
Jorge Wagensberg
Es fundamental, en mi opinión, indagar en cómo creen las personas que funciona la interfaz del ordenador. Con la práctica, las personas acaban creándose un modelo sobre el funcionamiento de los objetos que utilizan. Estos modelos son los que establecen nuestra manera de emplearlos, y un modelo erróneo lleva a un uso incorrecto o inadecuado. Una práctica continua puede hacer más precisos tales modelos, pero no está de más que al comenzar a enseñar se observen y corrijan errores previsibles. El problema es que puede resultar difícil indagar en estos pensamientos por la potencial dificultad de convertirlos en una expresión consciente. Al fin y al cabo, no meditamos sobre cómo funcionan las cosas, sino que simplemente vamos probando hasta que los resultados se ajustan a lo esperado. Con los ordenadores pienso que ocurre algo parecido, y los que llevamos ya un tiempo enredando con la tecnología es posible que pasemos por alto cómo nacen estos esquemas. He pensado en esto durante las sesiones, y, por las preguntas que hacen y algunos fallos que cometen (por ejemplo, a algunas alumnas les resulta difícil concebir Internet como “algo” que no tiene una localización física), intento averiguar cómo piensan que funciona el ordenador (a nivel visual, por supuesto, que es el que ellas necesitan comprender) e Internet. El jueves pasado les expliqué las ventanas del ordenador como un escritorio en el que hay varios folios superpuestos, y que para leer uno que está cubierto, debemos cogerlo y ponerlo encima de los demás, mientras que el resto de folios, aunque no se vean, no han desaparecido, podemos cogerlos en cualquier momento. Este ejemplo tan simple les sirvió para entender cómo ir alternando entre unas ventanas y otras. O las muñecas rusas para explicar cómo se pueden crear carpetas dentro de otras e introducir archivos en ellas. Vale casi cualquier cosa, es cuestión de seguir probando.
Como última reflexión, me intento poner en la piel de una persona que por primera vez se enfrenta a un ordenador y no sé si me gustaría la experiencia; se te dice que unas cosas están “detrás” de otras y que puedes intercambiarlas (como si en una pantalla hubiese tridimensionalidad, acaso, cuando realmente yo la veo en dos dimensiones) y que la página no es que termine a mitad de párrafo, es que hay una “barra de desplazamiento” que te lleva más abajo para seguir leyendo. Si pensamos un poco, tenemos suerte de no haber pasado por esa sensación de impotencia (en palabras de algunas alumnas) ante algo tan aparentemente sencillo para algunos y abrumadoramente difícil para muchos. La otra cara de la moneda es que, gracias a su desconocimiento, descubren aspectos nada prácticos de la informática que a los que ya saben es fácil que se les pasen por alto (“¿Y por qué tengo que abrir otra ventana de chat (en Gtalk) si yo ya sé a quién quiero escribir? El ordenador debería saberlo también si pongo su nombre, ¿no?”). Creo que no les falta nada de razón.


Jajaja, la primera pregunta me ha divertido
En cuanto a tus ejemplos o tu manera de explicarles, me gusta mucho. Y cierto, que ni siquiera recuerdo cómo me planteé yo ventas y barras de desplazamiento, creo que no me preguntaba tantas cosas, sino que las asimilaba. Era otra edad, sin duda, y eso tiene algo que ver, no crees?
@Drea Me río un montón con estas mujeres
.
Pues seguro que la edad influye. Un ordenador en manos de un inocente niño es una herramienta sin secretos. ¿Habrá alguna forma de que los mayores aprendan como los niños? Vamos, lo que se dice “dar con la tecla”.
Para mí el truco está en estimularlas con cosas que les interesen y que puedan encontrar en internet, es decir, que a través de lo que aprenden, puedan acceder a sus contenidos favoritos: manualidades, música de cuando eran jóvenes, cotilleos… de todo!
Buf! El otro día estuvieron practicando mecanografía con María de la O, por acuerdo popular. Y tengo un listado de los intereses de cada una. Es cierto, no hay nada como las aficiones para que el tiempo vuele.
Quizás esta referencia sobre las competencias para la intervención terapéutica sobre la fibromialgia sea de interés: http://www.infocop.es/view_article.asp?id=2881&cat=5